Este lunes, fui partícipe de un momento importante en la vida de mi padre. No fue un día más en su apretado calendario...me invitó a ultima hora y medio dubitativo a un evento importante para él. El colegio que lo albergó durante 3 años de su vida cumplía su aniversario de Brillante, 75 años para ser exactos, el glorioso COLEGIO MILITAR LEONCIO PRADO. Y mi papá, como ex-alumno, y muchos otros más, tuvieron el privilegio de volver a marchar sobre el asfalto que los vio crecer.
Y ahí estaba él, con sus amigos de toda la vida, riendo, recordando mil y una aventuras, hablando como nunca, compartiendo como siempre, dándose mas que la mano, un abrazo de manera fraternal, como si el tiempo nunca hubiera pasado por ellos.
Ver esa forma de rostro conocida con una frente llena de arrugas, observar esos ojos azules que ahora acompañan unas enormes patas de gallo, ver al ciego ahora más ciego o a una sonrisa relajada bajo una cabeza que perdió el cabello o ver ese cuerpo antes atlético ahora con panza, es parte de las sorpresas que provocan los reencuentros de ex-compañeros. Hay más canas, más arrugas, más panza y más calvos. Pero también más madurez y mayor capacidad para reírse de sí mismos.
Reencontrarse con las viejas amistades te recuerda, además de "tus años maravillosos", también, quién fuiste y quién eres, acercándote a los vínculos que una vez creaste, y que tal vez para tu sorpresa, sigan tan fuertes como entonces, enriquecidos con la experiencia y con el tiempo.
Observar a mi padre disfrutar de un momento tan especial, donde hasta el sol salió en pleno invierno para compartir la alegría de esos veteranos cadetes, me deja pensando en que el tiempo es un recurso escaso, con los años las prioridades se transforman, con miles de obligaciones, sin tiempo para nada, y más en estos días en los que andamos corriendo de un lado a otro... Al final, uno busca momentos agradables que compartir con personas que son parte de tu vida, y más si fueron como hermanos. Rescatar unas horas para los amigos de toda la vida es un REGALO EXTRAORDINARIO!
P.D: sí, soy yo! la que se arriesgó a cruzar desesperademente la barrera para tomarles una foto para el recuerdo de mi memoria... La única que llevó una pancarta de aliento y a la que casi se la quitan porque no sabía que no estaba permitido.
Felicitaciones, lindos recuerdos para compartir !!!!!!
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